Toma de decisiones en la empresa en crisis

La experiencia demuestra que no importa para quién trabaje o dónde se trabaje, en la firma de abogados pueden surgir en cualquier momento situaciones que escapen al control inmediato. La toma de decisiones en la empresa se complica, pero hay que aprender a lidiar con ello.

Una crisis nos lleva fuera de nuestra zona de confort; es inquietante, fuera de lo común y amenazante. Para la mayoría de los abogados, las preocupaciones relacionadas con la pandemia pueden dividirse en tres categorías principales: contractuales, reguladoras y de continuidad del negocio (Law).

Consultar los registros de los procesos de toma de decisiones de crisis pasadas es esencial. Muchos de los desafíos que arrojó la crisis crediticia de 2008 están ahora presentes. A pesar de las diferencias, las crisis a menudo crean tipos similares de desafíos legales, por complejos que sean. Por eso, la preparación es la clave para una gestión exitosa. Pero, para que sea significativa y eficaz, esa preparación debe ser consultiva, con la información actualizada y accesible y un plan ensayado.

El éxito o el fracaso en la gestión de una crisis dependerá de lograr el equilibrio adecuado en base a un plan establecido.

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Cómo planificar la continuidad de la firma de abogados

Muchas firmas de abogados probablemente han pensado en la creación de un plan de continuidad del negocio, o en la revisión y prueba de uno antiguo, en el pasado reciente y lo han pospuesto por parecer una tarea demasiado difícil.

Pero la crisis ha llegado y la toma de decisiones en la empresa se complica. Muchas firmas, lamentablemente, no están preparadas para salir adelante, les ha faltado preparación.

Un plan de continuidad del negocio no solo está ahí para lidiar con un momento de crisis inmediato, de muy corto plazo y de corta duración. Un buen plan guía a la firma durante los próximos tres a seis meses. La capacidad de supervivencia del estudio se pondrá a prueba y podría dañarse permanentemente a medida que se avanza hacia la siguiente etapa de la crisis.

Si hay cuatro aprendizajes que pueden extraerse de un buen plan de continuidad, son estos:

  1. La solidez integral de IT, especialmente la conectividad a Internet, la accesibilidad y el ancho de banda (en todos los lugares de trabajo remotos y domésticos y no solo en sus oficinas), es clave para los negocios en esta década.
  2. Los ordenadores portátiles y el acceso de trabajo remoto en otros dispositivos para todo el personal es la nueva norma. El coste de esto es mucho menor que el de la interrupción del negocio. Las firmas mejor gestionadas ya lo tenían previsto, las siguientes en mejores condiciones pudieron implementarlo rápidamente; pero muchos otros todavía están luchando para que toda la firma esté conectada y funcione tan bien como lo hacían en la oficina.
  3. El trabajo ahora es desarrollar, mejorar y corregir los errores en esa conectividad remota, rápidamente ensamblada; que continuará estimulando respuestas innovadoras durante los próximos meses. Este esfuerzo es una prioridad de gasto en medio de un período de reducción de costes.
  4. Priorizar la adopción de tecnología es un aprendizaje, que ayuda a estar preparados ante cualquier contingencias (o un rebrote). La tecnología es lo que permite seguir operando a las firmas pese a la distancia entre los miembros del equipo y/o con los clientes.

Cómo resistir la crisis en el sector legal: las claves de la toma de decisiones en la empresa en tiempos de pandemia

En este momento, las firmas de abogados deben reorientar sus objetivos y prioridades financieras. La resiliencia es la clave. Sacar a la empresa del cierre inmediato, el colapso económico y la incertidumbre enormemente fluctuante es el primer objetivo de resistencia financiera.

Ajustar las finanzas de la firma a la recesión que ya ha comenzado es el segundo objetivo, que deberá verse reflejado en la toma de decisiones de la empresa. Preparar al estudio para que se recupere lo más rápido posible y prospere cuando las condiciones comiencen a mejorar es el tercero.

Estos objetivos se logran mediante:

  • Protección de los flujos de caja.
  • Gestión de costes.
  • Coordinación de la estrategia financiera con personal, clientes y bancos.
  • Refuerzo a la confianza y moral del equipo.
  • Búsqueda de oportunidades.
  • Adopción de una mentalidad abierta al cambio e incorporación de la tecnología que permita aumentar la eficiencia de la firma.
  • Reestructuración del negocio para la recuperación, cuando llegue, y para el futuro posterior a la crisis.

No existe un plan para la gestión de crisis durante estos tiempos dinámicos e inciertos que ofrezca plenas garantías de éxito. Las firmas de abogados deben planificar y adaptarse a medida que se desarrollan los eventos. Además de desarrollar y perfeccionar el plan de continuidad convendría prepararse para la eventualidad de que los empleados estén expuestos al virus o incluso confirmado positivos.

Aunque las operaciones pueden verse muy afectadas por COVID-19, un sólido plan de gestión de crisis y la adecuada toma de decisiones en la empresa garantizará que pueda continuarse ayudando a los clientes mientras se lucha contra la pandemia.

Por último, no conviene olvidar que, para liderar en una crisis es preciso anclar las decisiones y comunicaciones a los valores de la firma.

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