Legal design: qué es y cómo cambiará la profesión

El diseño legal es el proceso de aplicar el design thinking a información legal compleja para que sea más accesible y más fácil de entender para la audiencia destinataria. Legal design es un movimiento cuya popularidad va en aumento, que tiene el potencial de brindar enormes beneficios, no solo a la profesión legal, sino a la persona común cuando se enfrenta a la ley.

¿Qué es legal design y qué implica?

El diseño legal es un enfoque centrado en el ser humano que sirve para facilitar la resolución de problemas legales y promover la innovación en este sector. Combina la experiencia legal del abogado con la mentalidad y las metodologías del diseñador y el potencial tecnológico para crear sistemas legales, servicios, procesos, educación y entornos que sean más útiles, utilizables, comprensibles y atractivos para todos.

Podría afirmarse que legal design es un enfoque que busca comprender dónde existen las fallas cruciales en el sistema en este momento, para ayudar a dar el salto creativo, definiendo lo que podría ser un sistema mejor.

Para poder aplicarlo, antes hay que aceptar que es preciso priorizar a los usuarios del sistema, ya sean personas ajenas que intentan utilizarlo para resolver problemas o los profesionales que trabajan dentro de él. Un enfoque de diseño legal nos hace hablar con estas personas, observarlas, co-crear con ellas y testear con ellas.

Definición de legal design

Legal design fusiona la perspectiva legal y design thinking para lograr mejores procesos con mejores resultados. Ayuda a transformar los productos de trabajo de convencionales a excelentes: por ejemplo, contratos con resúmenes por adelantado, diagramas de flujo, iconos y líneas de tiempo, atractivos y fáciles de trabajar para todos.

Un enfoque de diseño legal puede emplearse para crear mejores documentos, productos, servicios, organizaciones o políticas. Se trata de utilizar estrategias creativas y centradas en el ser humano para encontrar formas más eficaces de avanzar y servir mejor a las personas.

Para un abogado, adoptar el diseño legal supone aplicar un enfoque colaborativo y multidisciplinario para comunicar conceptos legales. Los resultados pueden ser inspiradores y, lo que está claro es que, una vez que los clientes perciban el cambio, no habrá retorno al léxico complejo y lleno de intrincadas expresiones legales de la “vieja escuela”.

¿Cuáles son los objetivos del diseño legal?

El diseño legal no solo está logrando que las personas comprendan términos legales desconocidos, va más allá. El motivo es que cuando se traduce un documento legal, como un contrato, a un formato fácil de entender, se asegura el acceso a la justicia de todos los afectados por el mencionado contrato. Elimina la necesidad de que un abogado traduzca la jerga legal en términos simples y el coste asociado, que puede exceder el presupuesto de los clientes potenciales, en algunos casos.

Ejemplos de legal design hay muchos, desde políticas de privacidad diseñadas para ayudar a los usuarios a navegar por información importante, a prácticas guías explicativas sobre derechos humanos.

Legal design supone una oportunidad para que los abogados y sus firmas trabajen con diseñadores y especialistas con el objetivo de garantizar que los destinatarios previstos puedan entender la información legal, los contratos y los términos que producen.

Es un factor diferencial de un estudio, que puede agregarse a su catálogo de servicios y funcionar como ventaja competitiva. Si quieres saber más, puede interesarte acceder al Laboratorio de Legal Design de la Universidad de Stanford.

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Ejemplos de legal design

Algunos ejemplos de la aplicación práctica del legal design pueden ayudarte en tu proceso de cambio, si deseas introducir este enfoque en tu firma de abogados. Puedes echar un vistazo a estas plantillas de legal design:

Cómo el legal design transforma la estrategia y procesos de la firma de abogados

Las empresas deben concentrarse en implementar nuevas herramientas y formas de organizar sus procesos para satisfacer las necesidades de sus clientes. Aquí es donde la ley y el design thinking van de la mano para ofrecer un mejor proceso.

Ahora, ¿cómo puede el pensamiento de diseño legal ayudar a una firma de abogados?

Hay tres puntos principales en los que legal design es clave para marcar la diferencia:

  1. Colaboración: para crear nuevas soluciones enfocadas al cliente mediante la unión de equipos multidisciplinares formados por abogados, diseñadores, desarrolladores, clínicas de asesoría legal y otros especialistas, si se considera necesario.
  2. Innovación: para brindar servicios a la medida de la persona que va a utilizar los servicios legales.
  3. Oportunidad: la de participar en la disrupción del sector legal y crear nuevas formas de trabajar en la ley.

Es un gran momento para crear un cambio positivo y fomentar el desarrollo de una amplia gama de habilidades y experiencia práctica para ofrecer mejores resultados. Al adoptar prácticas de legal design, los profesionales trabajan hacia un lenguaje simplificado y los abogados comienzan a adaptar sus documentos a audiencias con múltiples necesidades. Aquí es donde interviene el aspecto de visualización del diseño para respaldar la función legal a través de la combinación óptima de lenguaje y gráficos.

Existen muchos tipos de legal design, tantos como áreas pueden cubrirse. Los más comunes son el diseño de contrato, de negociación o de litigios; variantes en las que el foco puede ponerse en el cliente y /o las partes interesadas.

Este es un campo nuevo, todavía en desarrollo, por lo que es interesante permanecer actualizado (algo que es posible con recursos como Legal Geek o Alianza de diseño legal) y abrazar la innovación, abriendo la firma de abogados al cambio y la tecnología también a través del Lean Management.

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